Di adiós a la celulitis

La celulitis no solo afecta a las personas obesas. Son muchas las personas delgadas que también la padecen, ¡incluso personas que llevan una vida saludable y los deportistas!

La razón es que la principal causante de la temida piel de naranja es una mala circulación que provoca que las toxinas se acumulen en nuestro cuerpo. Hay que evitar pasar muchas horas sentados, cruzar las piernas y, por supuesto, es necesario beber suficiente líquido y llevar una correcta alimentación (evitando alimentos grasos, excesos de azúcares…).

Además, no todas las celulitis son iguales. Es necesario hacer un estudio exhaustivo de cada caso para un tratamiento efectivo.

Tipos de celulitis

Celulitis blanda

Este tipo de celulitis de tacto blando se suele dar sobre todo en mujeres de entre treinta y cuarenta años que llevan un estilo de vida sedentario, que no practican ejercicio físico y que ganan o pierden peso bruscamente. Aparece, sobre todo, en la cara anterior de los muslos, abdomen, glúteos y brazos; la piel presenta un aspecto ondulado, y con frecuencia se acompaña de varices o arañas vasculares. Para tratarla hay que mejorar la circulación, generalmente perder unos kilos (porque suele ser más frecuente en las zonas donde existe acumulación extra de grasa), ganar tono muscular y reafirmar la piel, que se queda algo suelta. La cosmética se debe aplicar siempre mediante masajes, para mejorar la circulación, y combinarla con productos que activen el retorno venoso. Los tratamientos de electroescultura y endermología, que drenan y reafirman, son muy efectivos, así como los tratamientos de radiofrecuencia, siempre y cuando haya exceso de grasa.

Celulitis dura

Es frecuente en mujeres jóvenes porque suele ser una de las primeras formas de manifestación de la celulitis y, por eso, es mejor ponerle freno cuanto antes. Afecta a zonas como la cara externa de los muslos (típicas cartucheras) y la cara interna de las rodillas. La piel parece compacta pero se ve granulada como la piel de naranja (con hoyitos) y no cambia de aspecto al caminar. Puede mejorar con cosmética intensiva aplicada dos veces al día, y luego un trabajo de mantenimiento durante todo el año. La mesoterapia es muy eficaz, así como tratamientos que “despeguen” la piel, como la aparatología LPG, siempre y cuando no haya flacidez. Se puede asociar a los otros tipos de celulitis, pudiéndose presentar los tres a la vez.

Celulitis edematosa

Este es la menos frecuente y también más difícil de eliminar. Está causada por un problema de mala circulación (a menudo aparecen varices en mayor o menor grado) agravado por una importante retención de líquidos. Se da principalmente en las piernas, que pierden su forma y se vuelven más rectas. La piel parece acolchada y puede causar dolor al tacto o al pasar mucho tiempo sentados. Lo más importante en este caso es mejorar la circulación y el retorno venoso. Es imprescindible hacer ejercicio o andar con frecuencia, darse duchas alternas de agua fría y caliente. Además, hay que evitar todo aquello que produzca retención de líquidos: comidas preparadas, ricas en sal, bebidas con gas… y tomar infusiones drenantes como la cola de caballo o el té verde, y complementos venotónicos para reforzar las paredes venosas, como el ginseng, el rusco o el castaño de Indias.

LPG – Endermología para eliminar la celulitis

Hemos expuesto anteriormente cómo la endermología o LPG puede adaptarse a casos concretos para tratar la celulitis. De hecho, el LPG es uno de los tratamientos más populares de la actualidad. Vamos a resumir en qué consiste. Básicamente podríamos definirlo como un procedimiento seguro, no quirúrgico que mejora el tono de la piel, promueve el drenaje linfático, la circulación y reduce la apariencia de los bultos y hoyuelos provocados por la celulitis. Rompe grasas superficiales y elimina líquidos, de ahí que se recomiende en casos de celulitis para remodelar el cuerpo y mejorar el contorno.

lpg

¿En qué consiste?

Se trata de un aparato que dispone de un cabezal compuesto por dos rodillos motorizados que el terapeuta desplaza por el cuerpo del paciente. Se combinan tres movimientos, denominados de ondulado, en espiga y en forma de ocho; y a cada uno corresponde una determinada función para enfrentar un problema asociado a la celulitis, ya sea en el área de los muslos y los glúteos, en los brazos, el abdomen, las caderas o los tobillos.

Las sesiones no causan dolor, o no deben causarlo, ya que se puede y debe ajustar la potencia a fin de ofrecer la mayor comodidad al paciente. A diferencia de la liposucción, la endermología o LPG  no es invasiva, es decir, no penetra la piel en manera alguna. Durante el tratamiento una malla cubre el cuerpo por completo, dejando al descubierto únicamente la cabeza, el cuello y las manos, con el fin de facilitar las maniobras de desplazamiento del cabezal del equipo.

La endermología reduce la retención de líquidos, favoreciendo el funcionamiento de los sistemas venoso y linfático, beneficia la reducción del volumen corporal, así como una potenciación de la lipólisis (destrucción de la grasa) en los niveles más profundos, tanto en el hombre como en la mujer, favoreciendo la remodelación corporal y mejorando la silueta. A nivel epidérmico, se produce una  exfoliación que elimina las células muertas y les devuelve tersura, tonicidad, firmeza y brillo a la piel.

Si quieres saber más acerca de este tratamiento y cómo podrías decir adiós a la celulitis de una vez por todas, contacta con nuestros profesionales. En la Clínica ALFABARA ponemos a tu disposición la última tecnología LPG y los mejores profesionales. Muchos pacientes ya han comprobado satisfactoriamente los resultados de nuestro tratamiento LPG Premium. Llámanos y pide una cita para que podamos valorar tu caso.

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